BARTLETT Y JULIA, MÁS QUE UN ROMANCE

JOSÉ MARTÍNEZ M.*

(Fragmento del libro Los claroscuros de Manuel Bartlett; poder, corrupción e impunidad)

—Lo sé, lo tengo claro, hasta el último día de mi vida los periodistas van hablar mal de mí—, esa fue la respuesta de Manuel Bartlett a mi petición de una entrevista para un perfil biográfico sobre este polémico personaje. Su socio y amigo Ignacio Cobo fue el encargado de comunicarme la negativa de Bartlett. La petición la hice meses antes de las elecciones del 1 de julio de 2018 que le dieron el triunfo presidencial al tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

A petición de Cobo le hice llegar una serie de preguntas sobre los temas que me interesaba respondiera Manuel Bartlett, Nacho incluso me pidió el título del libro, yo le respondí que aún no lo tenía decidido pero le expuse que podría ser tentativamente “Los claroscuros de Bartlett”, donde pesaban más las sombras que la luz sobre el personaje.

Recurrí a Cobo a sabiendas de su íntima relación con Bartlett, la que luego me reconfirmó con una dedicatoria de puño y letra del propio Bartlett en el libro Juicio por daño Moral. Estudio de Caso La Caída del Sistema, en la que se lee: “Para Ignacio Cobo con cariño por los más de 50 años de amistad” y en seguida el nombre de Manuel Bartlett.

En ese libro bajo el sello de editorial Porrúa, Bartlett se auto exonera del fraude electoral de 1988 que impuso a Carlos Salinas de Gortari en la silla presidencial.

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Cuando el periodista Carlos Loret de Mola detonó el escándalo sobre las millonarias propiedades del flamante director de la Comisión Federal de Electricidad no me sorprendí de la denuncia periodística pues casi cinco lustros atrás el propio Andrés Manuel López Obrador había denunciado en su libro “Entre la historia y la esperanza”, publicado en el año de 1995 por la editorial Grijalbo, los negocios inmobiliarios entre Bartlett e Ignacio Cobo, cuando el suegro de éste último, Mario Trujillo García desempeñaba el cargo de gobernador del estado de Tabasco (1971-1977).

En ese libro López Obrador denunciaba que durante el gobierno de Trujillo muchos políticos y empresarios aprovecharon para sumarse a los negocios de la urbanización de la ciudad de Villahermosa, capital del estado.

Escribió López Obrador en su libro:

“En ese sexenio, por hablar sólo de un negocio, los terrenos de Manuel Bartlett Díaz, que había heredado de su padre, Manuel Bartlett Bautista, fueron urbanizados de una peculiar manera.

“Bartlett hijo se asoció con el yerno de Trujillo, Ignacio Cobo, y ambos acordaron que éste se encargaría de introducir todos los servicios públicos (pavimento, agua, drenaje y energía eléctrica) y una vez concluido el trabajo se dividirían por mitad el nuevo fraccionamiento residencial Framboyanes.

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A Bartlett y López Obrador los une el desprecio por los periodistas críticos. Es el caso de Carlos Loret quien tuvo que salir de Televisa después de 18 años, luego de erigirse como un feroz crítico del gobierno de López Obrador.

Loret puso bajo su lupa a Bartlett por su presunto enriquecimiento desmedido a través de su familia. La respuesta del funcionario, acompañada de adjetivos como “sicario del periodismo” en contra de Loret por parte su vocero en la CFE, ha sido la siguiente:

“En cuanto a la Señora Julia Abdala Lemus, igualmente manifiesto que es económicamente independiente y que desde el ejercicio de sus actividades económicas legítimas y de negocios, sin ser servidora pública ha construido su patrimonio por méritos propios.”

Así, en medio del escándalo Bartlett reveló que el presidente López Obrador envió una carta a todo el gabinete, “verdaderamente impresionante, en la que señala: no tengo familiares, no tengo hijos, no tengo compadres, aquí todos tienen que cumplir con la responsabilidad de mantener una conducta limpia y honesta”.

Bartlett se ufana del respaldo presidencial. “Yo sé que ese apoyo está directamente relacionado con mi conducta, con la trasparencia de mis acciones e incluso, con mis antecedentes”.

Tatiana Clouthier, coordinadora general de campaña de López Obrador, tuvo un mal augurio y se lo dijo con claridad al Presidente: “para dirigir a la CFE había mejores opciones”. Por ese y otros desacuerdos la sinaloense se negó a ocupar la subsecretaría de Participación Ciudadana, Democracia Participativa y Organizaciones Civiles de la Secretaría de Gobernación. Tras rechazar la oferta de AMLO, optó por su cargo como legisladora como lo comunicó a través de su cuenta de Twitter:

“Ante especulaciones, inventos e incluso frotadas de mano aclaro: asumo cargo diputación por así ser lo mejor para la Patria y a mi familia; no hay telenovelas por escribir y sí cariño y trabajo de la mano con López Obrador”.

El presidente de la llamada “cuarta transformación” se aferró a la defensa del nombramiento de Bartlett y para acabar con cualquier discusión al respecto sentenció:

“Yo los entiendo, pero el pueblo votó para que haya un cambio verdadero y yo no voy a ser tapadera de nadie, no voy a ser alcahuete, yo voy a cumplirles a los mexicanos”.

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