* Presumen obras millonarias, pero las fisuras ya llegaron antes de la inauguración.
Por Raúl González Nova
La administración municipal que encabeza Adolfo Solís Gómez se ha caracterizado por colocar grandes mamparas para intentar justificar los millones de pesos que, según el gobierno municipal, se han invertido en obra pública. Sin embargo, la realidad que muestran las propias fotografías contrasta con los discursos oficiales.
La obra de construcción de guarniciones y banquetas en la comunidad de La Cabecera, con una inversión reportada de 1 millón 598 mil 607 pesos, aún no ha sido inaugurada y ya presenta diversas fisuras y cuarteaduras en algunos tramos, lo que genera dudas sobre la calidad de los trabajos realizados y la supervisión de la obra.

Vecinos señalan que no se trata de críticas sin fundamento, pues las evidencias son visibles a simple vista. Las grietas aparecen incluso antes de que la obra sea entregada oficialmente, situación que pone en duda la durabilidad de los materiales y la correcta ejecución del proyecto.
Particularmente en la zona frente a Rancho Santa Fe, Primera Sección de la Cabecera Municipal, habitantes cuestionan el silencio de las autoridades auxiliares. El delegado de la comunidad ha sido señalado por algunos vecinos de mantener una relación cercana con la administración municipal, lo que, aseguran, le impide exigir explicaciones o señalar las deficiencias de la obra.

Mientras tanto, el Cabildo permanece sin fijar una postura pública sobre las condiciones en las que se están entregando diversas obras municipales, alimentando la percepción ciudadana de que existe poca supervisión y escasa rendición de cuentas.
La pregunta sigue en el aire: ¿se invierten millones en infraestructura de calidad o únicamente en mamparas y actos de propaganda gubernamental?



