Una de las funciones fundamentales del presidente de la República, de acuerdo el artículo 89 de la Carta Magna, es preservar nuestra soberanía y más todavía en su carácter de comandante supremo de las fuerzas armadas cuyas misiones principales son asegurar la paz, la seguridad de nuestras fronteras y, sobre todo, la preservación del territorio nacional. La mandante-mandataria, perdida en sus propios datos, ha fraguado una montaña de simulaciones con el verbo encendido falsamente en defensa de nuestro suelo patrio.
AMLO traicionó la soberanía nacional al aceptar que la regencia desde Washington es indispensable para preservar el destino patrio cuestión que quedó claro al resumir las veces cuando debió mostrarse sumiso, sobre todo, con el señor Trump, quien regresó a la Casa Blanca, aunque incluya parrafadas en las cuales, según dice, defendió sus puntos de vista como, por ejemplo, solicitar al jefe de la Casa Blanca –la de USA-, no hablar sobre el muro de la ignominia; si Donald aceptó fue por razones diplomáticas, de cortesía, y para “fichar” a Andrés como “un hombre maravilloso” por rendirse a sus pies. Luego diría que él era quien más rápidamente se le había “doblado”.
Luego, sin decoro, riñó con USA y con su entonces embajador en México, Ken Salazar, porque ni al país del norte ni a su representante les hace el menor caso, aunque por dentro lleve el signo del miedo, y descalifica a sus órganos financieros, sus bancos, sus legisladores y, por supuesto, sus periódicos en el afán de defender la reforma judicial que es merma total de los intentos democráticos de nuestra nación. La misma agenda que sigue Sheinbaum con el representante de USA, Ron Johnson.
La cuestión de la paz dista mucho de estar asegurada, mucho menos cuando ha sido tendencia, desde el inicio de la cuatrotera administración, abrir rutas de entendimiento, alianzas soterradas y hasta carreteras para que sea más fluido el paso de los narcotraficantes desde el mar hasta las aduanas estadounidenses en donde, claro, sobradas las manos de dólares, marcan horarios y sitios específicos para que corran por allí, sin el menor problema, los tráilers –hasta de doble remolque- cargados de estupefacientes. ¿No se lo han dicho sus colaboradores, presidente?
Y en cuanto a la preservación territorial cada vez aumenta el riesgo de perder parte de nuestro suelo por la imposición del gobierno norteamericano por retomar el proyecto migratorio del deplorable mandatario de USA, Donald Trump, llamado “Quédate en México” como si fuéramos el patio trasero de los Estados Unidos como alguna vez sostuvo Adolfo Aguilar Zínzer meses antes de su mortal “accidente” en la carretera de Tepoztlán a Cuernavaca en junio de 2005.
Con el deplorable plan norteamericano se pretende que los emigrantes, quienes buscan entrar a la poderosa nación vecina, formen colonias a lo largo de la frontera en territorio mexicano y ello, naturalmente, ha dado lugar a que, como en Tijuana, se erijan células de centroamericanos como los hondureños –la tercera esposa de Marcelo Ebrard, Rosalinda Bueso Asfura, fue embajadora de Honduras durante el gobierno del sombrerudo Manuel Zelaya Rosales quien la visitaba clandestinamente-, quienes con arrogancia infinita proclamaron que el suelo ocupado por ellos debía ser llamado “Honduritas” y expresaron que ya habían realizado la solicitud respectiva ¡al señor Trump!
Sólo falta que en cada ciudad fronteriza pase lo mismo con salvadoreños, nicaragüenses, guatemaltecos y beliceños aunque éstos tienen arraigo británico. Solo una enorme traición –motivo suficiente para destituir y enjuiciar a un presidente-, puede aceptar tal humillación… con Alligator Alcatraz como cúspide la sensibilidad de Trump, la prisión “avalada” por el cónsul mexicano Rutilio Escandón, exgobernador de Chiapas, con una desvergüenza que atropella a la razón. Es una de las deplorables herencias de la “cabeza de Palenque” o de “La Chingada”.
Por otro lado, la mandante no es capaz de contener las tremendas oleadas de migrantes quienes han copado las urbes del sur mexicano, como Tapachula, y han copado a entidades como Chiapas, Quintana Roo e incluso Oaxaca. Parece difícil encontrar a un mexicano en la ciudad mencionada porque los nuestros han preferido guarecerse en otros sitios… y ya incluso tenemos nuestro propio éxodo hacia Guatemala bajo el rigor de los cárteles.
¿Y el gobierno federal? Pues sigue haciendo reverencias sin cesar al señor Trump mientras se vanagloria la señora Sheinbaum de tener el récord de llamadas telefónicas -de altos volúmenes- con el señor Trump en medio del caos.
La Anécdota
Me honra Andrés con dos citas en su libro penúltimo del cual salió casi íntegro su enajenante tercer informe de gobierno -ya llegamos al segundo de su marioneta, repetitivo-, hace varios años; en algunos episodios éste es una copia al carbón del libelo oficialista rebosante de mentiras. En el mismo habla de que su administración no coincide con el gatopardismo y me cita claramente –no a mi hijo que solo ha escrito un excelente libro-:
“Los más reacios al cambio son los sectores de la clase media poco ilustrada en los que no se lee ni siquiera a Krauze o a Aguilar Camín, sino a Loret de Mola –recuerda que me llamabas Rafael, amnésico-, o a Luis Pazos…”
Menos mal que no especificas quienes leen tus pobres libracos fuera de aquellos que, por obligación profesional, debemos asomarnos a ellos por el deber de informar sobre lo que se dice el eclipsado mandante. Desde luego, tus lectores, Andrés, son los analfabetos que tienen repisas para no sentirse ignorantes y orgullosamente exhiben las obras de “su” ícono -le siguen llamando “presidente” en ausencia de liderazgos modernos- aunque mienta hasta por los codos.
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Desafío JUEVES 10 de Septiembre 2026*Nuestras Fronteras*Y Andrés PontificaPor Rafael Loret de Mola- – – – – – – – – – – – –



