* Policías cuestionan tallas y calidad de los uniformes, mientras el Ayuntamiento presume equipamiento. Si todo está en regla, que enseñen las facturas, los contratos y los precios.
Por Raúl González Nova
Almoloya de Juárez.— En el Ayuntamiento de #AdolfoSolísGómez pueden presumir fotografías, ceremonias y entregas de equipo, pero cuando se habla de dinero público hay una pregunta que no se responde con discursos: ¿cuánto costó realmente equipar a la Policía Municipal?
Entre elementos de la corporación circula la versión de que se habrían destinado cerca de 5 millones de pesos para uniformes, cifra que, de confirmarse y corresponder exclusivamente a esa adquisición, obligaría a revisar con lupa cada peso gastado.
La cuenta es sencilla: si fueran 120 policías con dos uniformes cada uno, estaríamos hablando de 240 uniformes completos. A casi 5 millones de pesos, serían aproximadamente 20 mil 833 pesos por uniforme.

¿De verdad cada uniforme completo costó eso?
Porque los policías que los recibieron tienen otra preocupación: algunos aseguran que las tallas no corresponden y cuestionan la calidad de las prendas.
Y aquí es donde la grilla deja de ser grilla y se convierte en rendición de cuentas.
El Ayuntamiento debe decir cuánto pagó, a quién le compró, qué incluía exactamente cada paquete, cuál fue el procedimiento de contratación y quién autorizó la operación.
Y ojo, porque existe otro punto que merece explicación.
El propio Ayuntamiento informó en noviembre de 2025 que entregó chalecos antibalas, cámaras de solapa, radios y otro equipo operativo a la Policía Municipal. , ¿ pero no dijo si solo fue para la foto?
Además, el Primer Informe de Gobierno señala que el 13 de septiembre se entregaron 143 uniformes y que también se proporcionaron cámaras de solapa, radios móviles y portátiles. Entonces de ser cierto esto, tenemos una «policía muy bien equipada»
Entonces la pregunta es inevitable:
¿Qué se compró, cuánto costó y cuántos elementos fueron realmente beneficiados?
Porque una cosa es presumir que se equipó a la Policía y otra muy distinta es poner sobre la mesa contratos, facturas, proveedores, precios unitarios y comprobantes de entrega.
También circulan versiones que señalan a #IvánSolís, hermano del alcalde, como una persona con influencia en algunas adquisiciones municipales.
Aquí nadie está diciendo que no se deba invertir en los policías. ¡Claro que sí! Y tener a los elementos bien preparados y equipados debería ser una obligación de todos los alcaldes.
Lo que se pregunta es algo mucho más sencillo:
¿En qué se gastaron los millones de pesos destinados a Seguridad Pública?
Porque si los uniformes son de buena calidad, que lo demuestren.
Si las cámaras ya fueron entregadas, que se informe cuántas son y a qué elementos se asignaron.
Si los chalecos fueron entregados, que se precise cuántos, qué características tienen y cuánto costaron.
Y si hubo una adquisición cercana a los 5 millones de pesos por uniformes, que aparezcan el contrato, la factura y el precio unitario.
Porque en el Palacio Municipal mejor conocido como «Invernalia» podrán decir que todo está muy bonito, pero en materia de dinero público las fotografías no sustituyen las facturas.
Y mientras tanto, entre los policías queda una pregunta que merece respuesta:
¿Quién compra, quién autoriza, quién supervisa y quién paga, será el famoso iguana?
Porque cuando se habla de millones de pesos del pueblo, ya no basta con decir “se entregó”.
Hay que demostrar cuánto costó.



