Por Raúl González Nova
Almoloya de Juárez, Estado de México.—
Con una asistencia menor a la esperada y un ambiente marcado por el silencio, el presidente municipal #AdolfoSolísGómez encabezó este día un encuentro con enlaces territoriales en el Auditorio Municipal de #AlmoloyadeJuárez, en lo que pareció más un acto de control político que un ejercicio de autocrítica o rendición de cuentas.
Aunque la convocatoria contemplaba a cerca de 300 enlaces, el número de asistentes fue visiblemente reducido. Aun así, el alcalde optó por minimizar los señalamientos públicos que han rodeado recientemente a su administración, evitando cualquier explicación de fondo y apostando por un discurso de continuidad: pidió a los presentes “seguir caminando de su lado”, como si el desgaste acumulado de su gobierno pudiera borrarse con una nueva arenga.

En su mensaje, Solís Gómez aseguró que “este año sí se hará lo que el anterior no”, trasladando implícitamente la responsabilidad de los rezagos a factores externos y no a su propia gestión. Para sustentar esta promesa, invocó la nueva coalición entre Morena, PT y Partido Verde, presentada como la fórmula que ahora sí permitirá cumplir lo que antes quedó pendiente.
El punto más revelador llegó cuando el propio alcalde confirmó su intención de buscar la reelección, dejando claro que el evento no era solo informativo, sino parte de una estrategia temprana de alineamiento político, en la que el respaldo de los enlaces vuelve a ser pieza clave.
Sin embargo, el mensaje oficial contrastó de forma evidente con la reacción del público. No hubo entusiasmo, ni aplausos, ni muestras claras de respaldo. En su lugar, predominó un silencio prolongado y rostros serios que reflejaron un desencanto difícil de ocultar, incluso entre quienes forman parte de la estructura cercana al gobierno municipal.
A este contexto se sumó la entrega de despensas a los asistentes, un hecho que marcó el evento y que reforzó la percepción de que la convocatoria no descansó únicamente en el convencimiento político, sino también en incentivos materiales.
Tras el acto en la cabecera municipal, Solís Gómez se trasladó al Auditorio de San Francisco, donde sostuvo una reunión similar con enlaces del Partido Verde Ecologista de México. Ahí reiteró el mismo mensaje y prometió la entrega de apoyos como tinacos, calentadores solares, pisos firmes y despensas, dirigidos a los enlaces, en un intento por reafirmar lealtades en un momento crítico para su proyecto político.
Lo ocurrido en ambos encuentros deja una señal clara: el alcalde apuesta nuevamente por promesas recicladas y programas sociales como mecanismo para recomponer una base que hoy muestra signos evidentes de desgaste. No obstante, el clima de frialdad y silencio sugiere que la narrativa oficial ya no logra convencer ni siquiera a quienes antes operaban con disciplina y entusiasmo.
En Almoloya de Juárez, el problema para el gobierno municipal ya no parece ser la falta de discurso, sino la falta de credibilidad. Y esa, a diferencia de las despensas, no se reparte en eventos ni se promete para “el próximo año”.



