Preámbulo de Semana Santa en Andalucia, España

La Vicepresidenta CONAPE Internacional para España, Ivonne Sánchez Barea informa:

Hoy como preámbulo a la Semana Santa 2017, en el Auditorio Jorge García Tudela del Municipio de Monachil, se ha realizado el CONCIERTO DE MARCHAS PROCESIONALES con la participación de la BANDA DE MÚSICA “CÁJAR-MONACHIL” bajo la Dirección del Sr. Ángel Hernández López y con 45 miembros que tocan distintos instrumentos. Miembros que van desde la corta edad de 6 años hasta miembros de edad avanzada. En ésta ocasión fueron acompañados con la interpretación conjunta del CORO FLAMENCO VIRGEN DE LOS DOLORES DE CÁJAR, dirigido por Juan José Cruz Jiménez y el CORO VIRGEN DEL ROSARIO DE MONACHIL, dirigido por José Morales Navarra.

 

Fue inaugurado el acto por Doña Ana García Concejala de Cultura de Monachil. Y cada Pieza Musical de Marcha Procesional fue presentada por distintos miembros del Coro Virgen de los Dolores de Cájar.

Tradicionalmente, las bandas procesionales tocan sus repertorios acompañando el paso de las imágenes durante la Semana Santa en España, e igualmente a los devotos fieles.

Las obras llevadas al escenario, donde la Banda de Música “Cájar – Monachil”, el Coro Flamenco Virgen de los Dolores de Cájar y el Coro Virgen del Rosario de Monachil, han ofrecido las más características marchas procesionales de estas fechas.

En primer lugar empezaron con “La Madrugá” de Abel Moreno, catalogada como un poema sinfónico, en el que se hace un relato de lo que acontece en la noche más esperada por los amantes de la Semana Santa, la Madrugá sevillana. En la obra se ha plasmado el carácter que las cofradías realizan en la estación de penitencia de esta señalada noche.

La segunda interpretación fue “Reina de las Mercedes”, de Juan Velázquez Sánchez, y letra de José Muras Rodríguez, está dedicada a la Virgen de las Mercedes de la Hermandad de Santa Genoveva de Sevilla.

“A ti Manué”, de Juan José Puntas Fernández fue interpretada en tercer lugar. Ésta es una marcha muy melódica desde el principio hasta el fin. Contó con un pasaje especial que la hace aún más singular con su extraordinario sólo de trompeta. Recuperaron el tema central de la melodía, para después sí romper con un final más acentuado. Por su estructura, incluye letra y eso ayuda a entender mejor el contexto, el momento e incluso los sitios para los que esta marcha fue compuesta. Con todos estos alicientes se considera como el Himno oficioso de la Hermandad de los Gitanos de Sevilla.

La cuarta interpretación cuyo título fue “Passio Granatensis”, composición de Ángel López Carreño y letra de Juan José Cruz Jiménez, Director del Coro Rociero Virgen de los Dolores de Cájar. En el año 2009 se celebra en Granada un Santo Entierro Magno bajo el nombre de Passio Granatensis, en el que la Banda Municipal de Granada cerraría el cortejo tras la bella Soledad de San Jerónimo. Con motivo de tal efeméride, Ángel López Carreño decide dedicar su última obra a éste acontecimiento. Su estreno en la calle fue en dicha Passio Granatensis tras la Soledad de San Jerónimo, con la particularidad de que fue la única marcha que se interpretó durante la mencionada procesión, una vez tras otra, como ocurre con la marcha Nuestro Padre Jesús de Emilio Cebrián tras “El Abuelo” de Jaén.

La quinta composición de José de la Vega Sánchez con título: “Valle de Sevilla”, se ha convertido en pieza imprescindible del repertorio exquisito de cualquier cofradía durante la Semana Santa. Los sones de la Andalucía más auténtica que idearon Albéniz o Falla han sido trasladados a una pieza que roza la perfección. Creada tras una vida que guardaba momentos sorprendentes y olvidados por el tiempo hasta su resurrección al final de sus días, José de la Vega Sánchez, regaló a la ciudad y a la música internacional lo que es para algunos «la mejor marcha compuesta en los últimos cincuenta años». «Esta es una marcha singular que no se parece a ninguna. Es una de las grandes composiciones enmarcadas en la ‘Forma Marcha’ a nivel internacional. Es de estructura Binaria. Comienza con una introducción de 16 compases. Tras ello, 4 compases a ritmo de marcha dan la entrada al material temático que da sentido a la exposición. La exposición está en RE menor y funciona como dominante de la segunda sección de la marcha o trío, construido sobre una SAETA en SOL Andaluz». Valora que «el trío es sobrecogedor y va in crescendo desde la saeta desnuda del principio del trío hasta un final apoteósico. En medio del trío hay un puente de 12 compases que servirá para pasar del recogimiento de la saeta en piano hasta el más brillante de los fortes. Es el fiel reflejo de nuestra Semana Santa».

“Virgen del Valle”, de Vicente Gómez Zarzuela y letra de Juan José Cruz Jiménez, fue la sexta interpretación durante el concierto. Esta pieza musical es probablemente la marcha de procesión más famosa de todas. Se estrenó el día 7 de abril de 1898, Jueves Santo, en memoria de su gran amigo el tenor Alberto Barrau. El compositor quiso rendir homenaje a su amigo con esta marcha fúnebre en la que recupera algunas líneas melódicas inspiradas en las que el tenor interpretaba en los cultos de la Hermandad del Valle. La instrumentación para banda fue por Manuel Font Hernández de la Herrán. Se estrenaría tras el paso de palio en la tarde del 2 de Abril de 1898, interpretada por la banda del Regimiento Granada 34.

“Jerusalén”: compuesta en 1999, se trata de una marcha que quizás pueda pecar de efectista, pero no por ello carente de calidad. Es una marcha muy emotiva, llena de matices y recursos, que sorprende cuando la escuchas. Es una obra con mucho movimiento, muy dinámica, que embelesa al oyente. Así la séptima interpretación con título “Jerusalén”, del compositor José Vélez García, procedente de Calasparra, Provincia de Murcia. Esta se realiza durante la Procesión de cada Domingo de Ramos, en la que se emula la entrada de Jesús en Jerusalén. Una procesión que se realiza sin imágenes, al contrario de lo que sucede en otras muchas localidades españolas. Esta fue la procesión en la que quizás inspira a la mejor de las tres obras que posee José Vélez García en cuanto a música procesional.
La octava pieza musical interpretada fue compuesta por Cristóbal López Gándara con título: “Ave María”. Marcha dedicada a Nuestra Señora de Gracia de Úbeda (Jaén). Ahora todo es luz y María queda como depositaria de la fe del pueblo de Dios, que sigue los pasos de Jesús a través de ella. La Virgen es señora de Andalucía, de una tierra que defiende su pureza y que la toma como protectora. Ave María, ruega por todos nosotros al igual que lo hiciste con tu hijo. ¡Que se alegre la Humanidad porque Jesús ha resucitado!

La ultima interpretación de la noche: “La Sangre y la Gloria”, de Alfonso Lozano Ruíz. A manera de que se escucha, se oye, se interpreta el murmullo incesante de la gente con cierto aire de tensión. De pronto, la voz de Poncio Pilato irrumpe a través de las trompetas preguntando al pueblo a quién quieren liberar: a Barrabás o a Jesús; a lo que el pueblo responde con contundencia que liberen a Barrabás. Pilato vuelve a hablar diciendo que no encuentra culpa alguna en Jesús, pero el pueblo vuelve a replicar que quieren a Barrabás, y, en un frenético crescendo aumenta el bullicio gritando y acusando a Jesús: “¡¡Crucifícalo, crucifícalo!!” Estos gritos aumentan y se cortan de forma seca para dar paso al siguiente tema: el Camino hacia el Calvario.
Una vez concluido, pasamos a la descripción Musical: relativo MAYOR, MI BEMOL MAYOR, en forte, escenificando el paso de palio, el sustento y consuelo que Juan le otorga a María. Se trata de una música plena, llena de esperanza y emoción. Pero volvemos de nuevo al tema del Camino del Calvario para modular y desembocar en el trío. En la tonalidad de DO MAYOR, esta sección es un canto en alabanza a María, en matiz piano, de gran delicadeza y emotividad y muy cantábile. Cuando acaba enlaza directamente con la introducción, y rememoramos la primera escena, pero al llegar al crescendo, aparece Jesús victorioso y venciendo a la muerte, representado en la modulación y en el tutti fortísimo que le sucede, recapitulando de nuevo el trío y vislumbrando el Triunfo y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Por último, la coda final representa la Gloria de Cristo, para llegar, en un poderoso crescendo, al apogeo de la obra: el gozo eterno del Reino de Dios.
Al final del Concierto la Alcaldesa de Cájar, Dña. Ana María García Roldán acompañada de la Concejala de Cultura Monachil Dña. Ana García Marín, reciben y entregan los correspondientes diplomas al Director de la Banda de Música Cájar-Monachil, Sr. Ángel Hernández López y los Directores de los Coros Rocieros Virgen de los Dolores de Cájar y Virgen del Rosario de Monachil, Juan José Cruz Jiménez y José Morales Navarra respectivamente.

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