Poeta costarricense entrega versos desde una perspectiva diferente

  • Emmanuel se ha convertido en un agente de cambio, un alentador de meditaciones, quien ha asumido mediante la poesía un pensamiento analítico, espiritual y humanista.
  • Desde una perspectiva diferente entrega una escritura clara, franca, concreta, meditada y positiva; lo cual le permite contribuir con ese horizonte reflexivo y esperanzador que tanto precisa Costa Rica.

Por: Carlos Díaz Chavarría
Vicepresidente, Costa Rica – CONAPE

Foto 2 primera páginaEn este ajetreado mundo, afortunadamente surgen voces frescas, luchadoras, incansables, afianzadas en la esperanza, quienes cristalizan su esfuerzo en acciones sanas y oportunas, y se constituyen en un aliento para quien no ve salida a sus esfuerzos.

En esta lista de cumplidores destaca, con brillo propio, el incipiente poeta santaneño Emmanuel Morales Mora, quien, desde su oficio como poeta, está sembrando, con muy buen tino, semillas de arte, creatividad y reflexión en los terrenos de la literatura costarricense, y con ello ha demostrado, que en la sangre nueva, la Patria puede cifrar gran parte de sus esperanzas.

Sin  duda Emmanuel está siendo parte de este empeño de transformación, el cual no es nuevo, pues desde hace más de cinco años viene cultivando su poético pensamiento, por fortuna, mucho de ese material, y otros poemas nuevos, Emmanuel los concentra en su reciente libro Desde una perspectiva diferente, entregándonos una escritura clara, franca, concreta, meditada y positiva; lo cual le permite contribuir, una vez más, con ese horizonte reflexivo y esperanzador que tanto precisa nuestro país.

Pues adentrarse en los latidos poéticos del libro, es encontrarse un Emmanuel hombre, poeta, desbordante de un espíritu democrático y fuerte; con su sensibilidad a flor de piel; despierto a los pálpitos más sustanciales de la vida; con una mirada fresca que recoge la sencillez literaria y el entusiasmo juvenil para poder llevar, a buen término, su deber ciudadano.

Foto1 segunda páginaPero la escritura no solo le ha servido a Emmanuel para dar un positivo aporte a su entorno, a su país, sino que, también, la escritura le ha ofrecido el poder plasmar un proceso de catarsis y autoreflexión.

Efectivamente Emmanuel entrega una perspectiva diferente en este poemario pues se ha convertido en un agente de cambio, un alentador de meditaciones, quien ha asumido mediante la poesía un pensamiento analítico, espiritual y humanista sobre temas, por ejemplo, de discapacidad, drogadicción, amor filial, ecología, valores, amistad, solidaridad o temática de género.

Emmanuel nos evidencia en su libro que tiene plena conciencia de ello pues en su poema Soy, escribe: “Soy  de los que sueñan  que nada es imposible de alcanzar, / de los que luchan con entrega con la esperanza de progresar. / Soy de los que esperan un nuevo amanecer, / quien no menosprecia lo que la vida pueda ofrecer. / Soy de  los que luchan por ver los sueños hechos realidad”. Bueno hoy está palpando uno.

También él es consciente de la exigencia de enfrentar las problemáticas nacionales y personales, en un mundo cargado de superficialidad, con una alta dosis de valores. Además sabe que para alcanzar esa perspectiva diferente que él propone en su poemario se debe tener una clara visión de compromiso, firmeza y constancia, tal y como lo manifiesta en su poema Algo llamativo cuando expresa: “Los sueños se alcanzan con dedicación, / mucho denuedo, esfuerzo  y perseverancia tras la ilusión”.

Sin duda Costa Rica demanda jóvenes visionarios como Emmanuel. Esta condición queda más que demostrada en Emmanuel en el poema Consecuencia del temor, donde, precisamente, hace alusión al águila. Nos dice: “Se caracteriza por su vuelo, visión y agilidad, / porque al cazar su alimento lo hace con efectividad. / Por tener clara su ruta  cuando al volar abre sus alas, / porque en medio de la altura  permanece, no se cansa. / Porque toma una decisión  de la cual depende su vida / y al sacrificar su condición, llegará a ser rejuvenecida. / Actuar ahora, ya”.

No es de extrañar, por lo tanto, que Emmanuel nos entregue una poesía aleccionadora, con ruta clara y contundente como el águila, cuando nos escribe: “Sólo existe una muralla que imposibilita el triunfo, / es perder tus agallas por miedo al tumulto. / La consecuencia del temor  impide apuntar al cielo, / la posición del vencedor  te puede llevar más lejos. / Está en ti mirar adelante sin miedo al estruendo, / la desconfianza no es limitante si la meta es alzar el vuelo”.

Y sí que alza vuelo Emmanuel Morales con su poemario, pues en él palpita, verso a verso, una poesía cargada de esperanza, de sueños, de anhelos y de un evidente crecimiento interno y social, propios de su sentir juvenil, pero con el afán de ser compartidos, por eso nos invita en su poema Anhelo a “que juntos encendamos la vela como compromiso enfocado, / que compartamos la cena; / no dejar los sueños enterrados”.

Definitivamente Emmanuel tiene, muy bien definido, ese propósito, y ese compromiso como joven, por concretar un patriótico, espiritual y humanista proyecto de vida acorde con las exigencias de los nuevos tiempos, por eso les expresa a los otros jóvenes: “Debes procurar ser un joven decidido y fuerte para que no opaquen tu valor.  No temer lo que se presente y  lo que emprendas hacerlo con amor. / Debes procurar ser noble para que no te opriman, ni roben tus deseos de sonreír. / No postrarte si te lastiman;  la vida continúa,  debes resistir”.

Ante este panorama, definitivamente un joven como él, con creatividad, con valores, vocación laboral, innovador; con ansias y acciones de liderazgo, transformado en agente de cambio, con una perspectiva diferente que nos lleva a meditar poéticamente, es quien puede ayudar al desarrollo de nuestra sociedad y contribuir a forjar nuevas generaciones de líderes que construyan una nueva cultura de visión y reflexión con mayores niveles de exigencia para generar renovadas formas de desarrollo.

 En palabras de Emmanuel Morales

Considero que nazco como escritor pero no se puede obviar el aporte que el tiempo trae consigo; esto se debe a que con el transitar del tiempo y conforme me adentro más en este espacio literario inicia un cambio para bien con relación al estilo haciendo que el escritor se defina de mejor forma”.

“La escritura sin duda es un medio óptimo para poder dar a conocer situaciones de la vida real en donde la desfiguración y desequilibrio de la sociedad se ve emergida, ejemplo de esto es la pérdida evidente de valores como también los temores por enfrentar en buena forma las dificultades que el entorno ha de presentar”.

“Un propósito es que los lectores puedan sentirse incentivados a la meditación esto utilizando un lenguaje de fácil comprensión cuyo enfoque es claro y directo. Me he inclinado a la poesía desde hace aproximadamente tres años, esto por ser un movimiento que permite manejar las palabras según la intención del mensaje, además que permite desarrollar un mensaje claro”.

“Principalmente me inspiro en temas del diario vivir los cuales se enfrentan y despiertan la sensibilidad en el escritor, entre ellos cabe citar la pérdida de valores, la desfiguración de roles, la pérdida de identidad cultural; al mismo tiempo que pretende contrastar la realidad de una sociedad que poco a poco se ha deteriorado con relación a la palabra revelada por Dios”.

“Después de aproximadamente tres años de haber establecido como sueño poder publicar un poemario -gracias al apoyo del señor Gerardo Oviedo (Alcalde de la Municipalidad de Santa Ana)  y del Concejo Municipal de la misma comunidad-, lo logré, hubo una gran combinación de sensaciones entre ellas orgullo, alegría, entusiasmo”.

“Desde una perspectiva diferente se nutre de diferentes elementos; el principal un enfoque a la vida desde una perspectiva cristina donde el lector de manera consciente le pregunta a su Creador ¿Qué puedo ofrecerte?, esto como agradecimiento por el amor que a su vida ha manifestado”.

“Deseo sembrar en los lectores la idea de que aspectos como una posible caída o enfrentar un posible “fracaso” en un sueño establecido no debe privarnos de soñar; sino ha de permitirnos visualizar las fallas que hemos llegado a cometer, reestructurar nuestros planes, afianzar nuestros pasos y volverlo a intentar”.

“Del mismo modo que para una planta es vital recibir agua para mí como escritor es indispensable contar con un grupo de lectores, esto se debe a que son ellos quienes dan el verdadero significado al material que escribo y la razón por la cual escribo”.

“Prefiero la lectura de reflexiones, libros de análisis, de superación personal; ahora bien si la pregunta se específica por cuál lector prefiero leer, diría que escritores como Pablo Neruda, Rubén Darío, Pablo Coelho y de igual manera la poesía hecha música del señor Facundo Cabral”.

“Quien posee un sueño definido debe luchar por la consecución del mismo, claro está que no siempre se contarán con los medios deseados (tanto económicos como de comunicación) pero el concretar una meta es siempre el aliciente que permite al ser humano alcanzar su satisfacción”.

“Se debe confiar en el material que uno elabora, esto porque cuando uno comienza a dar sus primeros pasos es difícil considerar que lo que uno hace tiene valor y peso verdadero, al mismo tiempo que se cuestiona si el material que uno elabora puede cumplir con el objetivo con el cual ha sido escrito”.

En la comunidad de Santa Ana el mes de noviembre del año 2013 fue abierto un espacio de interacción con la intención que diferentes miembros de la comunidad, los cuales poseen el deseo de aprender sobre esta rama literaria, puedan acceder y perfeccionar sus conocimientos. Este actualmente se encuentra bajo mi dirección y tenemos como proyecto la publicación de una pequeña antología reclutando el material”.

Sobre el autor

Emmanuel Morales Mora es un joven de 24 años. Es estudiante de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) de la carrera de Educación General Básica para I y II ciclo. Es oriundo del cantón de Santa Ana, donde ha dado sus primeros pasos como escritor al colaborar en  medios como la Revista Actualidad Santaneña o el periódico Santa Ana Hoy. Desde una perspectiva diferente está conformado por 165 poemas, los cuales se encuentran fragmentados en seis partes: Reflexiones, Bíblicos, Sentimientos, Sobre mí, Historias y Acrósticos. 

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