FUNDACIÓN CULTURAL MIGUEL CABRERA

Por Abel Santiago / abelsantiago30336@yahoo.com.mx

Uno de los más grandes promotores culturales de Oaxaca es el maestro Mario Díaz, quien sin publicidad, ostentación ni protagonismo, ha promovido e impulsado el arte en sus diferentes manifestaciones, principalmente a través deAbel-Santiago su Fundación Cultural Miguel Cabrera, en la que durante cerca de medio siglo ha realizado exposiciones, conferencias, mesas redondas, presentaciones de libros y conciertos, además de que permanece abierta al público como galería de arte, biblioteca, taller de pintura, grabado y escultura, pinacoteca y café literario. Su más reciente exposición, Cinco Grandes del Grabado, se llevó a cabo durante el pasado mes de agosto, con obras de los artistas Leo Acosta Falcón, Carlos García Estrada, Francisco Moreno Capdevila, Sarah Jiménez y Carlos Nakatani.

De estos distinguidos pintores y grabadores se dan a conocer algunos antecedentes, como los siguientes: Leo Acosta Falcón nació en 1932 en Alfajayucan, Hidalgo. Tiene el mérito de haber sido uno de los primeros que abordaron en México la expresión abstracta del grabado. Acerca de su obra, el maestro Miguel Álvarez Acosta escribió: “Leo inicia la búsqueda en las pizarras; de ahí en adelante usa navajas, rociadores, texturantes, veladuras, materiales secos; todo ello le da un acervo insospechado de soluciones”. Francisco Moreno Capdevila nació en Barcelona, España, en 1926 y llegó a radicar en México en 1939. Sus grabados se han difundido mucho, porque con ellos ha ilustrado periódicos, revistas y libros. Ha creado un lenguaje personal a partir de dos estímulos básicos: la ciudad y la luz. En sus acrílicos el pintor se ha enfrentado a una compleja construcción de planos y superficies, matizados sutilmente dentro de un colorido austero y una gran riqueza textural. Con esta severidad constructiva, el artista crea en 1968 lo que se considera su obra más importante en el grabado: La serie de “Luz y tinieblas”,  extraordinarias piezas al aguafuerte en las que establece un dramático  conflicto, un diálogo antimónico entre estas dos realidades fundamentales para la expresión del blanco y negro.

Carlos García Estrada nació en la ciudad de México en 1934. De este grabador dice el maestro Mario Díaz que su proceso creativo ha obedecido a una necesidad imperiosa de investigación, en la cual su obra se ha ido transformando hasta alcanzar una abstracción total. Su indagación sobre la luz y el espacio lo ha llevado a un planteamiento novedoso en la gráfica mexicana.  Aunque ha tratado de explicar el significado de su obra, vinculándola a la problemática del hombre contemporáneo, ésta se inscribe más en la experimentación de nuevas relaciones dentro del formalismo puro. Carlos Nakatani también nació en la ciudad de México en 1934. Cursó estudios de arte en Nueva York, París, y Escuela Nacional de Artes Plásticas en su ciudad natal. Profundizó técnicas de grabado en Italia. Ha trabajado técnicas en metal y litografía. Fue miembro del Salón de la Plástica Mexicana. Sarah Jiménez es de las grabadoras mexicanas más comprometidas con el tema social y político, de denuncia. Nació el tres de febrero de 1928 en Piedras Negras, Coahuila. Sus obras muestran su interés por la defensa de las clases populares y marginadas. En su arte se manifiesta como una verdadera luchadora social, anteponiendo los intereses de la comunidad a los personales, sin que su quehacer artístico carezca de belleza. Con firmeza y constancia plasma los movimientos sociales más identificados con los intereses populares.

Con el apoyo de su esposa, la pintora Elena García Domínguez, el maestro Mario Díaz ha logrado dar vida a este espacio cultural durante casi medio siglo, colocándolo como uno de los principales promotores culturales oaxaqueños. La Fundación Cultural Miguel Cabrera, abierta a todo el público en la calle Neptuno 402, colonia Estrella, de esta ciudad de Oaxaca, pone al servicio de sus visitantes obras de consulta, talleres y exposiciones permanentes de pintura, grabado y escultura. En una reseña sobre la reciente exposición Cinco Grandes del Grabado, la periodista cultural Lisbeth Mejía Reyes escribió que “cada rincón del inmueble alberga piezas utilitarias y de arte; no hay rincón de la casa-galería-fundación, que no cuente con un cuadro, escultura, fotografía o libro alusivo  a las expresiones artísticas. Los grabados y pinturas realizados por los integrantes de la familia de don Mario, y sus casi cuatro generaciones, forman parte también de la obras exhibidas en el recinto. Vajillas, cuadros de gran formato, revistas, esculturas en metal y madera, e incluso la impresión de una invitación a una boda entre una artista y un antropólogo se pueden apreciar en las paredes del inmueble. Todos objetos coleccionados durante 45 años de trabajo.

La periodista antes mencionada comenta que esta fundación fue bautizada en sus inicios como “El Jacal de la Cultura”, y empezó a operar en 1970 en la calle de los Arquitos, en el barrio de Xochimilco, donde fue inaugurada con una exposición pictórica, en la que se incluyeron obras de connotados artistas visuales. Durante dos años la fundación operó en ese barrio, pero en 1972 fue trasladada al domicilio particular de la familia Díaz García, donde funciona hasta la actualidad. Felicitamos muy sinceramente al maestro Mario Díaz por esta encomiable labor de promoción y difusión cultural, deseándole mucho éxito en sus futuros proyectos, que sin duda serán con la presencia de destacados artistas plásticos de fama nacional e internacional, como los que se han presentado a lo largo de la historia de este importante espacio artístico y cultural oaxaqueño.

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