Cuidados Paliativos y Muerte Digna

Por Dr. LUIS MIGUEL VAZQUEZ JARAMILLO

Doctor Luis Miguel Vázquez Jaramillo

La muerte tiene un significado muy especial para los mexicanos, tenemos una concepción distinta a otras culturas, somos un pueblo que incluso nos reímos de la muerte, y siempre pensamos en ella en tercera persona, el establecer el origen etimológico de la palabra muerte procede del vocablo latino mors, Mortiz que  es el que daría lugar con el paso del tiempo al verbo morir.

La muerte es el término de la vida a causa de la imposibilidad orgánica de sostener el proceso homeostático, se trata del final del organismo vivo que se había creado a partir de un nacimiento, más allá de la biología existe una concepción social y religiosa sobre la muerte como la separación del cuerpo y alma.

Eudaimonia

La muerte no se concibe sin la vida de hecho es continuación de esta, y la vida buena se concibe como la felicidad entendida como plenitud del ser o eudaimonia según Aristóteles, el término se aplica en general, a toda teoría ética que considera que la felicidad es un bien que busca por naturaleza los seres humanos, es el resultado de la acción humana, a la que se puede acceder por la práctica de las virtudes éticas, que conducen a la sabiduría, el estado ideal de felicidad.

Como la libertad es finita debemos evitar que otros decidan por nosotros y así como decidimos como vivir la vida también tenemos derecho a elegir el cómo queremos morir.

Voluntad anticipada

La voluntad anticipada es el conjunto de preferencias que una persona tiene respecto del cuidado futuro de su salud, de su cuerpo y de su vida, y que decide cuando está en pleno uso de sus facultades mentales, en anticipación a la posibilidad de que en algún momento en el futuro se encuentre incapacitada para expresar esas preferencias y tomar decisiones por sí misma. La voluntad anticipada contiene no sólo las preferencias sino también valores de las personas, su entorno cultural y sus creencias religiosas.

Por lo general, se hace referencia a la voluntad anticipada en el contexto de una enfermedad terminal, un  estado de coma o un estado de sufrimiento irreversible, que son situaciones en las que la persona pierde la capacidad de expresar sus deseos y decidir por sí misma.

Cuidados paliativos

Los cuidados paliativos tienen el objetivo de mejorar la capacidad de vida de los pacientes y sus familias cuando están enfrentando situaciones de riesgo de vida. El cuidado paliativo es la prevención y el alivio del sufrimiento a través de la detención temprana y correcta evaluación, el tratamiento del dolor y otros problemas que pueden ser físicos, psicológicos o espirituales.

Es importante resaltar que u paciente susceptible de recibir cuidados paliativos es aquel que cursa con una enfermedad o condición avanzada crónica incurable que puede incluir trastornos infecciosos, traumáticos, metabólicos, degenerativos, oncológicos independientemente del pronóstico de tiempo de sobrevida. 

Eutanasia

El término eutanasia deriva del griego “eu” (bien) y “thanatos” (muerte) es todo acto u omisión cuya responsabilidad recae en el personal médico o en individuos cercanos al enfermo y que ocasiona la muerte inmediata de este con el fin de evitar sufrimientos insoportables, a la prolongación artificial de su vida.

Cabe inicialmente destacar dos datos relevantes para que la eutanasia sea considerada como tal, el enfermo ha de padecer una enfermedad terminal e incurable, y en segundo lugar el personal sanitario ha de contar expresamente con el consentimiento del enfermo.

Ortotanasia y distanasia

El estudio de la ética al final de la vida ha evolucionado, y ahora se habla de otros dos conceptos:

La ortotanasia se refiere a permitir que la muerte ocurra a su tiempo, cuando deba de ocurrir por lo tanto los profesionales de la salud están capacitados para otorgar al paciente todos los cuidados y tratamientos para disminuir el sufrimiento, pero sin alterar el curso de la enfermedad y por lo tanto el curso de la muerte.

Distanasia por lo contrario se refiere a la prolongación innecesaria del sufrimiento de una persona con una enfermedad terminal, mediante tratamientos o acciones que de alguna manera “calman” los síntomas que tiene y trata de manera parcial el problema pero con el inconveniente de estar  prolongando la vida sin tomar en cuenta la calidad de vida del enfermo.

Bioética

La bioética puede definirse como el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y del cuidado de la salud examinada a la luz de los valores y de los principios morales.

El termino fue introducido desde el año de 1971 por el oncólogo Van Rensselaer Potter la bioética se ha convertido en uno de los temas de obligada referencia en la medicina y la  investigación actual, una nueva disciplina que ha ido adquiriendo a lo largo de los últimos 30 años un importante cuerpo doctrinal, convirtiéndose en una de las ramas más estudiadas de la ética.

La bioética se encuentra sustentada por 4 principios: de autonomía, beneficencia, de no maleficencia y de justicia.

Actuar con autonomía siempre implicará responsabilidad y es un derecho irrenunciable aun en la enfermedad, entonces el personal de la medicina, siempre deberá respetar los valores y preferencias del enfermo porque se trata de su propia salud.

El principio de beneficencia le señala al médico la obligación de actuar siempre en beneficio de los otros, la beneficencia implica promover el mejor interés del paciente pero sin tener en cuenta su opinión, porque no tiene los conocimientos necesarios para resolver su estado como los tiene el médico.

El principio de no maleficencia establece el abstenerse intencionalmente de realizar acciones que pueden causar daño o perjudicar a otros, esto implica que el médico tenga una preparación adecuada.

El principio de justicia implica en brindar un trato igual a todos para de esta manera  reducir las desigualdades sociales, económicas, culturales, ideológicas, entre otras.

Concluimos que todo ser humano tiene derecho a una vida buena pero cuando se llegue al final tenemos derecho a tener una muerte digna, en caso de una enfermedad crónica o enfermedad en fase terminal, debemos mitigar el sufrimiento, disminuir el dolor, apoyar emocional y físicamente tanto al paciente como a su entorno familiar y esto se logra en colaboración con todos los miembros que conforman al equipo de salud, sabiendo todos en algún momento tendremos que partir, y en su momento que seamos tratados con la misma dignidad.

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